Redes sociales en Fuerteventura

Esta mañana me he levantado y, como acostumbro últimamente, he estado ojeando diferentes periódicos con sus noticias recien sacadas del horno. Mi atención se ha centrado en un artículo bastante interesante titulado "Internet no nos cambia tanto" por Javier Martín.

En dicho artículo (si he puesto el enlace es para que lo leas, porque merece la pena) viene a decir que nuestro comportamiento social es similar tanto en la calle como en la red, basándose en las conclusiones de un estudio "Tastes, ties and time" (Gustos, lazos y tiempo), de Jason Kauffman, Nicholas Christakis y Marcos González, de la Universidad de Harvard.

Al profundizar sobre las conclusiones que revela dicho estudio sobre el uso de las redes sociales en Internet, y los conceptos relacionados como la Web 2.0 y me he quedado pensativo por lo que se afirma.

En primer lugar porque la timidez, definida no desde el ámbito psicológico sino más bien desde el análisis de redes sociales, es una especie de fuerza centrípeta que hace que el individuo no busque relaciones más allá de su zona de confort.

Una persona tímida en una fiesta no se relaciona con nadie, pero si encuentra a alguien con quien familiarizarse puede extender su simpatía hacia los demás porque ese amigo le ha servido de sinergia para abrirse a los demás.

Facebook, Tuenti, y en general todos los portales de este tipo pueden servir de espacio que nos facilita encontrar más rápidamente a ese amigo, y considero que es un gran avance para todas aquellas personas que no se atreven a mostrarse, a intentar tener un poco de notoriedad... En definitiva, que los demás sepan que estás ahí.

En mi experiencia como profesor de cursos básicos de Informática, uso del correo electrónico e Internet en Gran Tarajal y en otras localidades de Fuerteventura he podido constatar que Internet ha sido un balcón hacia otras experiencias, mundos y relaciones para mucha gente mayor.

Sólo ver el entusiasmo con el que en el Centro de Mayores de Gran Tarajal acudían los alumnos hace que reflexione mucho sobre ese artículo tan revelador que he citado al principio. Encantados con encontrar gente que piensa como ellos, los abuelos querían estar el máximo tiempo posible... Porque en definitiva leer en Internet y compartir conocimientos es algo que va muy unido.

Pienso que estos portales tipo Facebook continúan en fase experimental constamentemente, pero indudablemente han conseguido que personas aisladas físicamente puedan tener una ilusión más que les motive en sus vidas a seguir adelante. Yo me conformaría con eso.
prekes sodui